• Jose O. Sala
  • November 2, 2016

Recuerdos de mi juventud… Carnaval… Carnaval…

¿Carnavales?… ¿Carnavales de verdad?… ¡Esos eran los de antes!… Las carrozas… las “murgas”… los gigantes y cabezudos… ¿Había algo mejor que el “corso” de Boulevard Oroño, en el Parque Independencia?… Por cierto que no, por lo menos, que yo recuerde… ¿Y los bailes, con “artistas importados” alternando con las mejores orquestas de nuestra ciudad?…

Recuerdo que ese año, Papi, con mucho tiempo de anticipación, había sido contratado para actuar en una de las mejores instituciones de Rosario que organizaban los bailes de Carnaval. En aquella época competían con grandes carteleras de artistas el Club Provincial, Gimnasia y Esgrima y Newell’s Old Boys, entre otros, y las
orquestas rosarinas luchaban por estar presentes en las mejores actividades. 194303_entrada-baile-carnaval-en-nob_anv

Claro que mi hermano Juan Julio y yo vivimos año tras año los por menores de esas contrataciones y esos bailes. Pero ese año, precisamente, ese año… ya pasada la niñez, nos llamó la atención cuando recibimos en casa unas inmensas cajas de cartón, que no había donde ponerlas.

-¡Esto no se abre porque es para “carnaval”!… –dijo Papi muy seriamente.

Y por supuesto que allí quedó la cosa. Nadie preguntó nada. Nos quedamos con la intriga de saber que contenían las “benditas” cajas, que finalmente se acomodaron en la oficina de papá. Ni Juan Julio ni yo hablamos más del tema.

Una semana antes de “Carnaval”, Papi sacó varias de las cajas y las abrió: ¡Oh sorpresa!…Eran paquetes de serpentinas de papel de distintos colores… Otra de las cajas contenía bolsas de papel picado y finalmente, ante nuestra expectativa, abrió otra que contenía los famosos “lanza perfume”: un tubo de cristal muy fino y transparente con un sofisticado pico tipo sifón, el cual –al presionarlo- dejaba escapar un chorro de agua perfumada
helada.

¡Oh…Qué maravilla!… ¡Eso, para nosotros, era como un caramelito para un niño!…

Pasaron los días y las cajas “carnavalescas” fueron a parar a la institución donde actuaba Papi con la orquesta, donde le habían dado una concesión para su venta en un “kiosko”… pero “olvidó” o mejor dicho, tuvo la “picardía” de dejar una caja mixta en casa para nosotros…

0040Ese año, el “carnaval” fue testigo de nuestras andanzas bien provistos de todos los elementos necesarios para disfrutar de esas inolvidables fiestas: buena música y diversión… papel picado, serpentinas y… los famosos “lanza perfumes”…

¡Qué tiempos aquellos!… Gracias “viejo”… ¡Cómo te quiero!… ¡Cómo te extraño!…

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